Teníamos muchas ganas de que nos encargasen algo así.
Es la imagen para un catering familiar, pequeñito y cuidado, de los que se conocen por el boca a boca.
Tartaletas, pasteles, porras y sandwiches… para esas reuniones pequeñas que llevas tiempo queriendo hacer en las que recuerdas anécdotas y cuentas novedades bonitas, para cenas de más de 4 en las que no quieres tener que preocuparte por nada … o simplemente para un fin de semana de tranquilidad después de 5 días de estrés….
Unas tarjetas, unos tarjetones y un papel de carta que se convierte en base para la propia carta mensual, porque los menús varían y las novedades se improvisan.
¿A cambio qué?
Un par de pedidos degustación, uno para cada una.
Ahora sólo tenemos que pensar con quién lo compartimos.


